Tuesday, August 02, 2005

LA TRAGEDIA DE SER "EL NUEVO"

Como algunos d mis amigos saben...me cambie de pega hace poco... y eso me hiso recordar la primera vez k entre a trabajar, y a diferencia d ahora....la primera vez como en todo (o casi todo)...es traumatizante.... por qué en todos los anuncios de trabajo ponen "Imprescindible experiencia"? Me gustaría que aunque fuese por una sola vez pusiesen "Imprescindible ser nuevo". Pero no se preocupen que no lo harán. Porque ser nuevo en cualquier cosa es un chiste, eres un NN, nuevo... eres nadie. Si el jefe preguntara: "¿Echamos al nuevo y compramos un microondas?", nadie lo dudaría.
¡Qué mal se pasa cuando eres el nuevo! sobre todo en el trabajo. Al principio quieres quedar bien con todo el mundo, eres muy generoso y no paras de ofrecer cosas:
--¿Quieres caramelos de piña?
Y si vas a la máquina:
--¿Alguien quiere café?
Y quieren todos. ¡ufff!... A ver cómo los traes. Te pegas 15 viajes a la máquina cargando vasitos de plástico, y llenandote los dedos d ampollas, acabas con quemaduras de tercer grado en las yemas. como tanto!!!!!!... de momento vas bien, eres nuevo, todavía no has cobrado el primer sueldo, y en tu primer día ya te has gastado $1500 haciéndote el "buena onda"... y en cafés.
Tienes tantas ganas de caer bien que te ríes de todo. Te digan lo que te digan:
--Ésta es la fotocopiadora, siempre está estropeada...
--Je, je, je...
--Éste es juan, ten cuidado con él que se le quema...(y ni pelota me importa k lo sea!!!!!)...
--Je, je, je...
--Ahí se sienta Rodríguez, no ha venido porque se ha muerto su abuela...
--Je, je, je...
Y es que cuando eres nuevo estás metiendo la pata continuamente y te sientes muy inseguro, por eso te mueves pegado a las paredes. Cada vez que te cruzas con alguien, te arrimas a la pared como diciendo: "Sé que molesto, pero me esfuerzo, algún día formaré parte de este grupo". Y de pronto, en una reunión, te arrinconas tanto que sin querer apagas las luces con el culo, pero, como eres nuevo, no te das cuenta:
--¡Oye! Han apagado la luz.
Y todo el mundo protesta:
--¿Quién ha sido?
--¡puta, fue el nuevo!
Siendo el nuevo (sí, porque cuando eres el nuevo nadie conoce tu nombre, eres "el Nuevo") te das cuenta de lo poco importante k eres, cuando llaman por teléfono y alguien dice:
--¿Moscoso? Aquí no trabaja ningún Moscoso.
Pero tú asomas la cabeza tímidamente y dices:
--Soy yo.
Y el otro se da la vuelta y dice:
--¡Eh, que el nuevo se llama Moscoso!
Y los demás se descojonan:
--¿Moscoso? ¿Pero qué apellido es ése?
Para más humillación la que te llama es tu madre, claro. ¿Quién te va a llamar a ti? ¡¡Soy nuevo!!
--¿Sí?... Bien... Aquí, bien... simpaticos... No, todavía no he firmado... ¡Pues cuando me llamen!... Sí, sopa... ensalada... bueno, chao, cuidate "y no me llames más aquí"...
Otra cosa que haces mucho cuando eres nuevo es saludar:
--Holaaa... Hola, qué pasaaaa...
No tienes medida, hay gente a la que saludas hasta seis veces:
--Hasta luego otra vez, ¿eh?
De pronto ves a uno y empiezas a mover las cejas, él se te acerca:
--Dime.
--Hola, soy Moscoso... A ti no te he visto en toda la mañana, ¿tú trabajas aquí?
--Sí, soy el Gerente.
--Ah... Pues que bien... ¿Quiere un caramelo de piña?
Cuando eres nuevo, como no tienes ni sitio ni nada, te sientes como un mueble, pero de los que estorban.
--¿Qué hago?
--Pues... hay que hacer una maqueta, pero ya me encargo yo, que las hago muy bien.
--¿Entonces qué hago?
--Pues podrías archivar, pero como no sabes.
--Bueno, entonces... ¿qué hago?
--Pues lo que veas, (y más encima... no hay trabajo... )
Como quieres aparentar que estás ocupado te pones a hacer el crucigrama del diario:
--¡Puta, que se entere el juan de que le estás haciendo el crucigrama, que lo hace él todos los días...!
Y es que hay una serie de normas en la oficina que tú no controlas: que a Juan hay que guardarle el crucigrama, que no se puede fumar al lado de Nelson, que Rodrigo y Ana desaparecen todos los días a las doce porque están tirando. Por cierto, cuando se van juntos con uno a la salida, les dices:
--¿Van a tomar micro? Me voy con ustedes (y más encima gil pa pegarce)... en fin, es que hagas lo que hagas metes la pata.
Al final, como en todos los sitios estás incómodo, te vas al baño, que es el único lugar donde te parece que no estorbas. Y allí te quedas tranquilo, lejos de la tensión. Son cuatro paredes, pero que te permiten desahogarte un montón, y te tiras un buen rato. Además, tienes agua corriente, luz...y si tienes suerte... revistas para enterarte de lo que pasa en el mundo exterior, al final termino comiéndo a escondidas, (como diría Pablo Neruda...que lugar para hacer un asado). Le coges cariño al W.C; te haces amigo suyo, porque es el único que no se mete contigo...
Menos mal que nadie es nuevo eternamente. Un día llegará a la oficina otro que pasará a ser el nuevo....y votarás a favor de comprar un microondas.

gracias NN...

PD: si tiene faltas de ortografía, es por que cuesta escribir en el estanque del baño...

1 comentarios:

Anonymous said...

podria acotar, que los nombres fueron alterados para guardar la verdadera identidad,,,,
jajajajaja
buenisimo